LOS SENDEROS DE LARA – VENEZUELA

 

Los  senderos  de Lara forman parte de un hermosa geografía nacional.

Artículo # 75 de la serie:

Gustavo Mirabal en Venezuela

De dónde viene la fuerza telúrica del estado Lara

 

La fuerza telúrica del estado Lara, proviene de sus nobles etnias aborígenes que poblaron esta región desde tiempos ancestrales, mucho antes de la llegada de los españoles. Ahora vamos a recorrer los senderos de Lara

Con Gustavo, María Gabriela y la abuela Isabel Teresa, recorreremos caminos por los senderos de Lara, en  Venezuela.

Conoceremos sobre su geografía y sus costumbres

Vamos  a conocer Los Gayones o Cocuy que vinieron del sur del Amazonas subiendo por los grandes ríos a través de los llanos, hasta las montañas, bajando luego hacia el Tocuyo, Carora y Quíbor.

Conoceremos los Ayamanes que llegaron desde el norte.

Sabremos además, de los Caquetíos que debieron llegar del este entrando desde Yaracuy a Barquisimeto.

Y también aprenderemos algo sobre…

Los Chippas que también vendrían del este pero por la cierra de Aroa. Y de los Ajaguas que vinieron también del sur a través de los llanos.

Por estas tierras, de sangre mestiza pero de una sola raíz aborigen, viajarán nuestros amigos Jesús, Mariana y la abuela Isabel Teresa.

Nos acompañrá en este recorrido  la Tía Margarita, ecologista y amante de la naturaleza, gran conocedora de la tierra Larense que la vio nacer y nos servirá de guía y dulce compañía durante esta apasionante aventura.

Qué veremos del estado Lara

       Barquisimeto con sus crepúsculos eternos, Cabudare y su Terepaima, la Ruta Artesanal de Agua viva, Tintorero pueblo que teje sin descanso con hilos multicolores sobre telares de esperanzas y de colores muy vivos.

Quibor la ciudad sagrada, última morada de nuestros ancestros, El tocuyo la ciudad madre que golpe a golpe a todos  nos seduce,

Cubiro con su difunto en armadura, Sanare máscaras, cintas de colores, chaparros y cascabeles. La gran fumarola que expulsa candela, Yacambú el parque encantado, Humocaro Bajo y su historia exhibida en un museo,

Humocaro Alto cascada, historia,  silencio y oración, el dionisiaco Parque Nacional Dinira ebrio de tanto vino que derrama su cascada, El Diablo de Carora que hace años anda suelto.

Tendremos la mar de aventuras y conocimientos en Siquisique y la magia  de sus Turas, el manatí y sus amigos del Parque  Bararida, Duaca en un antiguo grano de café y la sensualidad sagrada del Tamunangue.

De vuelta, regresaremos  a Barquisimeto y así avanzaremos en en los senderos  de Lara

Esta será la ruta escogida por Gustavo, María Gabriela y la abuela Isabel Teresa y realizaremos juntos, cuando iniciemos la fascinante aventura por el soberbio y seductor territorio larense.

Así recorreremos los sendenderos  de Lara

Que San antonio y la virgen de la Divina pastora nos guíen

 

Llegó la hora de empreder el viaje, la abuela Isabel Teresa  que  es muy religiosa, se enconmienda  a Dios y le dice  a los niños  que se santiguen  y le pidan a la Divina Pastora y a Santonio que los lleve con bien en el camino. Estos  son los santos patronos  del estado Lara.

 

Imagen de La Divina Pastora

Gustavo y María Gabriela les hacen caso a la abuela Isabel Teresa y se disponen a pasear por estos senderos del estado Lara.

Ambos  se santiguan y se quedan en silencio, como en una actititud devocional y luego comienzan a hablar y adisfrutar el viaje, comentando todo lo que van viendo por el camino.

Antes de salir, un rico desayuno larense

 

Aún no eran las ocho de la mañana cuando ya todos estaban disfrutando de un suculento y típico desayuno barquisimetano con migas de caraota, que es una fritura de caraotas fermentadas y arepa migajada, queso de leche de cabra  y café con leche.

 

Hoy  continuarían el recorrido que el día anterior habían iniciado por la ciudad.

Barquisimeto, la ciudad  de los crepúsculos

– ¿Que fue lo que más les gustó de lo que vieron ayer durante nuestro breve recorrido de bienvenida?  – pregunto la tía Amalia mientras se desplazaban por las calles para recorrer el resto de la ciudad.

– A mi lo que más me gustó fue la fuente Bolivariana de la avenida Venezuela, con sus cinco hongos que tan hermosamente contrastan con la luz crepuscular del sol poniente, bañadas por las noches de aguas violetas y  verdes,  – comento la abuela Isabel Teresa.

– A mi el monumento al Sol Naciente de… ¿Cómo es que se llama el señor que la hizo? – Preguntó Gustavo.

– Nuestro gran artista venezolano Carlos Cruz Diez, muy famoso en el mundo entero –  le respondió con orgullo la tía Amalia.

-Y a mi lo que más me gustó fue la pared grandota con el reloj – interrumpió con cándida inocencia María Gabriela.

– ¡El Obelisco de Barquisimeto mi muñeca! – le aclaró la tía Amalia sonriendo, monumento emblemático de la ciudad.

El espectáculo de los crepúculos barquisimetanos

Al caer la tarde, como ayer les promeió, la tía Amlia les dijo:

Los voy a llevar hasta allá para que subamos por el ascensor interno a las ventanitas  y puedan admirar desde allí, el hermoso espectáculo que el sol siempre nos regala a esas horas, para despedir el día y darle la bienvenida  a la imponente noche barquisimetana.

Cuando llegaron al mirador, Gustavo, María Gabriela y la abuela Isabel Teresa se quedron impactados ante toda esa belleza. Les parecía mentira  que  en nuestro país pudieran obsevar un espectáculo natureal de ta tal magnitud.

Un anochecer de los senderos de Lara en Barquisimeto

María Gabriela, muy ocurrente le decía  a la abuela Isabel Teresa:

– Abuelita, siento  como unas mariposas  en el estómago de la emoción que tengo. Parece que esas nubes rtojas y anaranjadas  nos quisieran abrazar

– Sí mija, algo parecido siento yo. Esta vista es demasiado profunda y hermosa.

– Gustavo, ¿qué te parece  a ti? le preguntó la abuela.

Pero Gustavo no respondió nada, sólo suspiró profundamente y se rascó la cabeza y le sonrió a las dos. Era como si tuviera un nudo en la garganta…

El diario de María Gabriela

 

 María Gabriela escribiendo su diario sobre Los Senderos  de Lara

Como suele hacerlo en otros viajes, María Gabriela escribió su diario en la noche, antes  de quedarse dormida:

Querido diario, estoy tan feliz… Hoy pude ver por fin, uno de los crepúsculos barquisimetanos. Me habían hablado mucho de ellos, pero una cosa es que te digan y otra cosa es ver esta maravilla.

Era como un fiesta de nubes rojas, anaranjadas y amrilllas y en la medida que  iba cayendo el día  y entrab la noche paracía como si esas nubes se abrazqran ynos abrazaran al mismo tiempo… !Qué lindo es nuestro país Diario querido!

Te dejo. Hasta mañana mi querido diario.

Me quiero ir a dormir con esa hermosas imágenes en mi mente, a ver si sueño con ellas.

María Gabriela!

 

Nos contaron que…

 

El origen del nombre de la ciudad de Barquisimeto según el alemán Nicolás Federman, primer explorador europeo de la región larense, deviene de la voz caquetía “Bariquicemeto”.

Según la interpretación de los españoles seria la de “aguas color ceniza”, vocablo con el que los aborígenes distinguirían al río que los españoles llamaron “Río Turbio”.

Por otro lado, lingüísticamente hablando, el vocablo aborigen se compone de dos elementos, “barquis” que es una planta con la que los aborígenes se pintaban  y “cemeto” que significaría sabia, chamán, sería más o menos así “la sabia o chamán del Barquis”. (Sabia= sabiduría).

La ciudad de Barquisimeto está ubicada en el municipio Iribarren.

Referencias Bibliográficas:

https://gustavomirabal.ae/
https://gustavomirabal.ch/
https://www.pinterest.es/pin/642114859350359734/
https://www.pinterest.com/gustavomirabalcastro/
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